miércoles, noviembre 22, 2006

100 cosas que decir

Escribir fue durante mucho tiempo una de mis aficiones. No lo hacía por que estuviese jugando a los Paul Auster, ni para molar (has visto? escribo), ni para demostrar nada. De haberlo hecho así habría acabado convertido en un gafapasta, imaginaros que cruel existencia habría tenido.

Me gustaba escribir porque sí, escribir para mi, para que nadie lo leyera, sin tener que darle explicaciones a nadie y sin tener que preocuparme de las opiniones de los demás. Llenaba libretas y libretas con letras... no servía para nada, pero era uno de los pocos pasatiempos sanos que tenía. El caso es que un día, sin motivo aparente, dejé de hacerlo, como cuando te gusta mucho ir en bicicleta, o patinar, o jugar a futbol. Llega el día que te subes a una bici, te pones unos patines o te bajas a la calle a echar unos chutes, al día siguiente no lo haces, al otro tampoco. Y nunca más vuelves a hacerlo. Aquel día fue el último de una rutina que te encantaba mantener y no fue un día especial: no recuerdas cuando fue y nisiquiera te diste cuenta de que iba a ser el último.

Desde hace bastantes meses estoy manteniendo este blog. En un principio lo cree por curiosidad, por ver como funcionaba y para ver como era eso de tener un blog. No le dije nada a nadie. Pensaba que bueno, para que iba a ir dando por saco a mis demasiados conocidos y pocos amigos si total era una basura con 3 o 4 entradas. Además, si nadie sabía que este blog existía, podría permitirme el lujo de tener intimidad en internet.

Este blog me permitiría retomar el hábito de escribir, aunque fuera de vez en cuando, aunque fuera algo ligero e insustancial. Escribir por el placer de hacerlo. Además con virguerías como el poder borrar cosas cuando me equivocara, mover texto cuando creyera que una frase queda mejor aquí en vez de allí... podría hasta hiperescribir... y todo con buena letra y sin tachones (hasta con el texto justificado hoigan).

Como para hacer todo eso no hacía falta anunciarlo y como tampoco era necesario hacer tragar mierda a la gente que me es más o menos cercanana, pues no le dije nada a nadie. Pero iban pasando los días y cada vez creía que bueno, que si alguien leía mis imbecilidades tampoco pasaría nada. ¿O sí? La plantilla era bastante patética, e imaginaos que das la chapa con algo y que encima ese algo sea feo. Así que me puse a darle vueltas a la plantilla.

De todas maneras tenía muy claro que no quería ser pesado. No quería ponerme plasta con el "has visto mi blog? has visto mi blog?" pasase lo que pasase. Quería que la gente que entrase lo hiciera por su propia voluntad. Esta claro que para que la gente entre en un blog por que quiere entrar es necesario que les interese lo que hay en ese blog. También está claro que para que la gente quiera VOLVER a entrar (que entren una vez porque te conocen y tal da lo mismo si no van a volver) tiene que haber cosas nuevas cada relativamente poco tiempo. ¿Sería capaz de generar contenido cada poco tiempo? Me he tirado varios meses probándolo y creo que sí.

Así que decidí que "inauguraría" el blog cuando a) la plantilla fuera medio decente y b) hubiese bastante contenido como para que la gente nueva que entrase pudiera curiosear un rato (una de las cosas que me da más rabia es entrar a un blog porque me han dicho de entrar, y encontrarme con que el único contenido son gifs animados horteras en la barra lateral y un post de "ola! heste es mi blog nuebo! a que mola!")

a) y b) se cumplieron hace ya unos días, así que pensé en que escribiría un post de "inauguración" linkando 5 o 6 posts de este blog que me parecen más o menos chulos, a modo de "hola, por aquí te puedes encontrar esto, por ejemplo". Para variar no lo hice, y como ya había empezado mi agresiva campaña de publicidad (ponerme la url en el MSN debajo del nick sin decírselo a nadie) pues lo ví fuera de lugar.

Este es el post numero 100 de el Zulo corp. por lo que aprovecharé el "checkpoint" que me da este post para abrir oficialmente el blog al público (si luego se celebran aniversarios o lo que sea los celebraré cuando me de la gana, aviso). Aparte de esto y ya que es mi blog, me permitiré una "selección" de los posts que pueblan este blog, que recomiendo no por qué sean los mejores, sinó porque creo que son una buena muestra de lo que te puedes encontrar por aquí:


Hay más, pero creo que es una buena selección. Tanto si os gusta como si no os gusta, ya sabeis, hacer lo que os de la gana, olvidar esta página o meterla en los marcadores.

Pues eso. Ya que has aguantado leyendo hasta aquí... te podrías dejar un comentario, no? :P

2 se cuentan algo

JMiur dijo...

Pues bien, he aguantado hasta aquí ... pero he llegado apenas leí la primer oración cuando revisaba mi lector de feeds y sabía, que iba a llegar hasta el final.

Ahora que has salido de la clandestinidad tal vez recibas unos cuantos comentarios como este, que tratan de ser "originales" o "inteligentes" pero que no llegan a ser más que mediocres.

Y es que a veces, lo que leemos nos "sacude" de tal manera que se hace difícil expresarlo con cierta claridad. Hombre, asusta encontrase con la historia de uno, contada por la boca-teclado de un desconocido con el que a veces, ni siquiera compartimos el idioma.

Me ha gustado tanto, que tengo la tentación de cerrar la ventana y eliminar este texto porque no sé si logro hacerme entender. Si aparece publicado no es porque sea valiente sino porque me he equivocado al apretar el botón del mouse.

Por la dudas, un saludo y disculpa este testamento.

Marta dijo...

Mi comentario no es tan bueno como el anterior, pero simplemente quiero decirte que me encanta tu blog.