viernes, mayo 12, 2006

Google Trends

Google Trends si que es prácticamente nuevo. Según esto solo tiene dos días. Lo acabo de ver en tec.fresqui.com (juro que no ha sido en Microsiervos) y no me he resistido a jugar un ratito con el. Es sencillo: haces una búsqueda y te da el cuanto y el cuando preguntan por eso los usuarios de google. También te da el numero de veces que esas palabras aparecen en las news de Google a lo largo del tiempo. Es ideal para perder un rato si eres adicto a las estadísticas y a los datos curiosos-inutiles, aunque como bien dicen por ahí seguro que se acaba convirtiendo en una herramienta imprescindible para todo aquel que se dedique al márketing.

Curioso que el idioma en que más se ha buscado la cadena "11 M" sea el catalán

va, a jugar!!

Top 100 PcWorld 2005

No es ninguna novedad, ya lo se, pero andaba zanganeando por ahi y me ha hecho gracia verlo (aun no lo había visto, que pasa). La verdad es que creo que hago referencia a esto a estas alturas por que se trata de un argumento más para esto que decía el otro día. Hace gracia eso que dicen de Let the browser wars begin anew. Seguro que a los nostálgicos de Netscape que hayan redescubierto la web gracias a Firefox (o simplemente por haber abandonado Explorer) también les hará gracia esa frase.

Según PcWorld este es el top 5 del 2005 (doble te la hinco)

  1. Mozilla Firefox Web Browser
  2. Google Gmail Web Mail
  3. Apple Mac OS X Version 10.4 (Tiger) Operating System
  4. Belkin Wireless Pre-N Router and Notebook Network Card Wireless Networking
  5. Dell Ultrasharp 2405FPW 24-Inch Wide-Screen LCD
Aquí está el Top-100 completo. También está por categorías. Me quedo con el dato de que 23 de esos 100 productos son gratuitos.

Nada, que me ha hecho gracia :P

miércoles, mayo 10, 2006

Bajar la guardia [2]

Decíamos el otro día que no bajar la guardia es una opción válida. Decíamos también que como todas las opciones tiene su parte buena, y su parte mala, y que allá cada uno con sus decisiones. Justamente hace poco nos encontramos en un bar con alguien al que hacía tiempo que no veíamos (el encuentro fue casual, nosotros no frecuentamos estos sitios).

Conocemos a un energúmeno que optó hace tiempo por no bajar la guardia. Siempre había sido un tio sensiblón y tal, y por tonto se llevó bastantes palos. Con el último palo que se llevó dijo "basta", y se puso en guardia. La cosa parecía que le iba dando resultados: se sentía a gusto, sabía (o creía que sabía) que nada ni nada podría hacerle daño. Era consciente de que estaba dejando escapar cosas que quizá le valieran mucho la pena, pero también era consciente de que, como el mismo nos contaba entre cervezas, sería raro que las cosas que el intuía "buenas" no le fueran a dar un revés en algún momento.

Sería necesario -nos decía - que bajara la guardia para poder disfrutar de las cosas buenas hasta el punto que me aportaran pequeñas dosis de felicidad, pero sabeis de sobra que eso me debilitaría. Cualquier falta, abandono, carencia o desengaño por parte de esas cosas buenas me provocaría un malestar, y no hace falta que os diga lo jodidos que son los malestares provocados por cosas que una vez te hicieron feliz.

Se le veía bastante convencido de sus propios argumentos, y por lo que nos contaba sobre su vida parecía que la cosa le iba funcionando. Lo de la felicidad no le preocupaba, ya que segun él buscar la felicidad era una pérdida de tiempo "No hay que buscarla. Cuando a ella le de la gana, te encontrará. A mi me ha encontrado varias veces ya, claro que como estaba en guardia tampoco le hice demasiado caso".

El caso es que llevabamos tiempo sin ver al individuo este, y como el tío seguía pagando rondas, pues continuamos escuchandole. Lo cierto es que estabamos tan ocupados trasegando cerveza tras cerveza que tardamos bastante en pensar "anda, si de esto hablabamos el otro día"

Llevo mucho tiempo -continuaba - sin bajar la guardia, y las cosas me han ido francamente bien, me han ido tan bien que he ido cogiendo confianza, y ya se sabe, cuando te confias lo primero que haces es bajar la guardia. Coincidió con que justo se me apareció una de esas cosas que antes pensaba "quizá esto sea bueno". Ya sabeis a lo que me refiero, ese tipo de cosas que te llaman la atención y que no sabes si son realmente buenas o realmente malas hasta que no te empiezas a implicar un poco. Basicamente el tipo de cosas de las que huía antes de confiarme.

Ya nos habíamos acostumbrado a ir asintiendo a un buen ritmo, por lo que realmente el tío se creía que nos interesaba lo que nos explicaba. Tenemos tan bien aprendida esta milenaria técnica que el tío siguió invitándonos a cervezas, mientras repartía brasa a diestro y siniestro (no, esto no nos hace sentir culpables).

Lo cierto es que al principio llegué a pensar "y tanto que vale la pena", y joder, y tanto que la valía. Hacía tiempo que no me sentía tan bien, y me empezó a gustar esa sensación... y ahí la empecé a cagar, me empecé a acostumbrar a esa sensación, y con el paso de los días esa costumbre se convirtió en necesidad. Bien, pues llevo meses y meses sin pasarlo realmente mal por absolutamente nada, y fijate, la primera vez que bajo la guardia, pam, en plena boca.

El ritmo de cervezas empezaba a bajar, por lo que no quedó mas remedio que preguntar "Y que pasó?" con esa cara de "realmente - me - interesa" que nos sale tan bien

Pues lo que tenía que pasar -balbuceaba- que se produjo un cambio, inesperado como todos los cambios. Por H o por B (no se muy bien por cual) la cosa se torció y bueno, las cosas que han sido buenas, cuando se convierten en malas... se las traen. Pero en fin, el único que tiene la culpa soy yo por haber bajado la guardia. De todas formas ya voy teniendo callos en el alma, así que será cuestión de dias que saque una conclusión de estoque me ha pasado... aunque mira, estoy medio inspirado y casi puedo asegurar que lo que voy a aprender de esto es que no hay que bajar la guardia nunca, bajo ningún concepto. Fijaros en mi, hasta hoy podía decir que las cosas me iban bien. Ahora tengo exactamente lo mismo que tenía hasta hace un tiempo, y sin embargo tengo esa sensación tan jodida que es la ausencia de algo que ha sido bueno. Si el precio a pagar por esos buenos ratos son estos malos momentos ya os puedo asegurar que no es un precio que haya que pagar. Por lo menos esto servirá para reafirmar mi postura. No hay que bajar la guardia, por nada, por nadie. No hay que implicarse demasiado nunca, nada ni nadie es lo bastante importante como para sufrir por ello.

Y en aquel momento tuvo mas razón que un santo, nosotros habíamos bajado la guardia durante el rato que duro el cerveceo, creímos que realmente valía la pena disfrutar de esas cervezas gratis. Nadie se quiso quedar vigilando la puerta por si había redada... y la hubo.
Habríamos disfrutado menos las cervezas, pero no habríamos acabado en el cuartelillo por "parodiar a los Monty Python en miércoles". Aunque bueno, que nos quiten lo bailao.

Caos



Ya tiene días, pero es de esos videos que hay que verlos varias veces para apreciarlos del todo. De los mejores ejemplos de caos que he visto... lo increible es que nadie se la da. Y ojo, que hay hasta peatones.

martes, mayo 09, 2006

Bajar la guardia


No bajar la guardia supone aislarte e inmunizarte frente a los "cambios del medio". Definiremos "medio" como la parte de mundo en la que nos ha tocado habitar junto a las personas con las que nos ha tocado vivir. Los "cambios" no ibamos a definirlos, ya que nos parece una perogrullada. De todas formas, como nadie nos lee, los definiremos, así podremos, sin sentirnos patéticos, seguir escribiendo tonterías con este léxico pedante que tan listos nos hace sentir. Digamos pues que "cambios" es todo aquello que, una vez que sucede, provoca que el "medio" acuse una diferencia respecto a la situación anterior de producirse el "hecho cambiante" (u cambiador). Si tuvieramos capacidad de sintesis diríamos que un cambio es cualquier cosa que suceda, pero como no la tenemos, no lo diremos.

Los cambios pueden ser para bien (nos toca la lotería), o para mal (nos partimos las dos piernas), pueden ser cambios pequeños (por fin hace dia de playa), o cambios grandes (una veta de magma se abre paso y hace erupción en nuestro salón [podría pasar!!]). Tambien tienen grados de importancia, que varían según cada persona. Llegados a este punto es bastante inútil hacer una clasificación de los cambios, podríamos dar la nuestra, pero no tenemos ganas.

Los cambios nos afectan en mayor o menor medida, un cambio mal encajado puede llevarnos a una situación dolorosa, pero un cambio del cual sepamos disfrutar puede conducirnos a la felicidad.La actitud de no bajar la guardia es una opción vital tan valida como cualquier otra. Aunque tiene dos caras.

Por un lado nos garantiza que será dificil que algo nos provoque malestar. Estar (o intentar estar) inmunizado contra los "cambios" supone que pocas cosas tendran la capacidad de afectarnos para mal. No bajar la guardia supone desentenderte de muchas cosas, deshaciendo vinculos emocionales, o no creando nuevos. El precio a pagar para que las cosas no te afecten para mal es que las cosas tampoco te afectarán para bien.

Y ahi entra lo de cada uno... que prefieres? tener la garantia de que no lo vas a pasar mal (o por lo menos demasiado mal) sabiendo que sera igual de dificil que lo pases bien... o dejarte llevar, pasarlo bien en ocasiones, pero llevándote unos buenos palos emocionales (que no te habrían dolido ni la mitad si estuvieras con la guardia alta)...

Dificil cuestión que dejaremos para el siguiente episodio (en realidad no)